Si quieres transformar tu físico deberás saber que lo primero que has de cambiar es tu mente.
Debes tener bien claro este aspecto pues de no ser así lo único que conseguirás es gastar dinero en gimnasios, suplementos inútiles y accesorios de los cuales realmente no tienes necesidad de adquirir.
Para triunfar en tu cambio físico, en la gran mayoría de los casos, has de basarte en un cambio total o parcial de tu rutina de vida y lamentablemente, desde ya lamento decirte que seguramente no alcances los objetivos que tu mente proporciona por muchos y diversos motivos. La clave para tu motivación no puede residir en querer obtener un físico determinado que has visto por ahí en una foto o en la playa, sino que se trata de hacer lo MEJOR con lo que nos han dado. Transforma tu cuerpo al límite, pero has de ser consciente de las herramientas con las que trabajas ya que hay unos que cambiaran más rápido y con mejor forma que tu, o quizás seas uno de esos afortunados que comiendo mal y llevando dos meses en el gym ya se aprecian resultados notorios, pero en la mayoría de los casos, esto no sucede.
Tenemos que tener en cuenta que la genética es la que determina sobre lo que vamos a trabajar y que, aunque no es un factor determinante, será la responsable de lo duro que pueda ser nuestro recorrido. Ante todo debemos tener bien claro que es lo que queremos y no rendirnos en los momentos de bajón y desgana, que de ya te advierto, que llegarán. Por ello hay estar fuerte por fuera, pero primero tienes que serlo por dentro.

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